Al ritmo de "jugadores…", Güemes se fue de su estadio con una derrota dolorosa que reaviva los fantasmas del 2025, un año en el que peleó el descenso y nunca pudo encontrar regularidad. Después de una pretemporada que había generado ilusión y un cambio de aires que prometía otra historia, el equipo volvió a decepcionar en su estreno en la Primera Nacional y perdió 1 a 0 ante Nueva Chicago.
El equipo santiagueño mostró dos caras opuestas. En el primer tiempo fue ambicioso, vertical y tuvo en Milton Gerez a su carta más peligrosa en ataque. El delantero hizo lo que quiso por su sector, generó situaciones y empujó al rival contra su arco, pero como ocurrió durante gran parte del año pasado, a Güemes le faltó la puntada final. Dominó el trámite, pero sin eficacia, y dejó con vida a un rival que casi no atacó.
En el complemento el panorama cambió por completo. La visita ajustó piezas, ganó terreno y empezó a manejar el ritmo. Un corte en tres cuartos derivó en una gran asistencia para Cocimano, que definió con categoría para el 1 a 0. A partir de ahí, el conjunto local entró en una fase de imprecisiones, errores básicos y un golpe anímico evidente. Chicago incluso pudo ampliar la ventaja en una pelota parada, pero falló en la definición.
Con más empuje que fútbol, Güemes fue a buscar el empate como pudo, aunque nunca logró generar peligro real. El pitazo final confirmó la derrota en casa y un debut amargo que deja preocupación en el arranque del torneo. Ahora deberá dar vuelta la página rápidamente: en la próxima fecha enfrentará a San Martín de San Juan, con la obligación de reaccionar.