Cuando todo indicaba que la tarde terminaría con un empate sin emociones, Güemes encontró el premio mayor en el cierre y consiguió una victoria tan sufrida como valiosa. El conjunto santiagueño venció ayer por 1 a 0 a Deportivo Maipú de Mendoza por la decimoséptima fecha de la Zona B de la Primera Nacional y logró salir de la zona de descenso directo.
El único gol de la tarde llegó a los 44 minutos del segundo tiempo y tuvo una cuota importante de fortuna. Tras una escalada por el sector derecho de Godoy, el jugador azulgrana envió un centro rasante al área buscando a Sala. En su intento por despejar el peligro, Aarón Agüero terminó empujando la pelota contra su propio arco y desató el delirio de los hinchas presentes en el Arturo "Jiya" Miranda.
Hasta ese momento, el encuentro había mostrado una marcada paridad y muy pocas situaciones claras frente a los arcos.
Durante la primera etapa, ambos equipos protagonizaron un trámite trabado y de mucha lucha en la mitad de la cancha. Güemes intentó imponer intensidad para recuperar rápido el balón, mientras que Maipú apostó a la circulación y al manejo de la pelota.
Sin embargo, ninguno logró generar demasiadas ocasiones de riesgo. La más clara de los primeros 45 minutos fue para la visita, cuando Lazza ganó de cabeza tras una pelota parada, pero se encontró con una gran respuesta de Galardi, que evitó la caída de su arco.
En el complemento el desarrollo no varió demasiado. Los dos entrenadores movieron el banco en busca de soluciones, aunque el partido continuó siendo cerrado y con escaso vuelo futbolístico.
Deportivo Maipú pareció estar más cerca de romper el cero. Con Eggel como conductor y Saccone como principal carta ofensiva, el conjunto mendocino generó las mejores aproximaciones. A los 22 minutos, justamente Saccone quedó mano a mano con Finochietto luego de una rápida contra, pero definió apenas desviado.
Para colmo, Güemes sufrió la salida por lesión de Oneto y terminó afrontando el tramo decisivo con menos variantes para sostener el ritmo del encuentro.
Cuando el empate parecía inamovible, llegó la jugada que cambió la historia. El centro de Godoy encontró la desafortunada intervención de Agüero y el balón terminó dentro de la red para el 1 a 0 definitivo.
Los minutos finales mostraron a Maipú lanzado en ataque y a Güemes defendiendo la ventaja con uñas y dientes. El árbitro Matías Billone adicionó cuatro minutos, pero el equipo de Pablo Guiñazú resistió cada intento visitante y terminó celebrando una victoria que vale mucho más que tres puntos.
Con este triunfo, el Gaucho cortó la sequía, abandonó los puestos de descenso y tomó aire en una lucha que promete ser larga y exigente. No jugó su mejor partido, sufrió más de la cuenta y necesitó una cuota de fortuna, pero encontró la recompensa que tanto buscaba. Y en momentos como este, el resultado termina siendo lo más importante.