Almirante Brown sigue construyendo una campaña asombrosa. Totalmente inesperada en la primera parte del torneo, cuando no daba pie con bola y el equipo solo mostraba carencias y desaciertos. Pero el presente es diametralmente opuesto. Y este domingo lo demostró en el Fragata Sarmiento al ganarle con absoluta comodidad a Racing de Córdoba por 2 a 0.
Luego de tres empates al hilo, el equipo de Andrés Montenegro necesitaba sumar de a tres para revalorizar esas unidades sumadas. Por eso salió decidido a buscar la victoria desde el arranque del partido. Con enjundia. Pero también con fútbol. Y así fue como a los 19 minutos logró ponerse en ventaja, tras una buena combinación por la derecha que terminó con un preciso centro de Ulises Abreliano y una gran definición de Mariano Santiago.
Con el 1-0, el Mirasol no se replegó. Siguió controlando el juego ante un rival impotente, que daba la sensación de no tener argumentos como para generarle sobresaltos a Bruno Galván.
No obstante, lo exiguo del resultado era un riesgo para el conjunto aurinegro. Un riesgo que se disipó bastante tarde, a los 38 minutos del complemento, cuando el debutante Joaquín Ibáñez capturó un rebote en el área chica, luego de una buena jugada enhebrada entre Tomás Almada y Javier Martínez, y marcó el 2-0 que sentenció el encuentro.
La gran tarde en Isidro Casanova se complementó con las buenas noticias que llegaron para el Mirasol desde otros estadios. Porque las derrotas de Bolívar (0-2 con Mitre) y Los Andes (0-1 ante Central Norte) le permitieron a Almirante saltar al cuarto lugar de la tabla, a un punto del tercero (Colón), tres del segundo (Morón) y a ocho del líder Ferro.
El equipo del Lobo Montenegro, además, estiró a siete su racha de partidos sin perder, con cuatro triunfos y tres empates. En la próxima fecha intentará extender esa estadística cuando vuelva a jugar en Isidro Casanova, donde recibirá a Bolívar, un rival directo en la pelea por consolidarse en la zona de Reducido.