En el marco de la fecha 6 del Torneo de Primera B, Villa San Carlos igualó 1 a 1 frente a Deportivo Merlo en el Estadio Gennacio Sálice. El conjunto local se había puesto en ventaja a los 15 minutos del primer tiempo con gol de Rodrigo Salinas, pero la visita llegó a la igualdad a los 35 del complemento por intermedio de Cuenca, tras un error en la última línea. El equipo dirigido por Pablo Miranda no tuvo una de sus mejores actuaciones y sintió las ausencias de Tomás Akimenco, Zago Zegarra y Ezequiel Melillo. En este encuentro, quien estuvo bajo los tres palos fue Pablo Bangardino, uno de los puntos más altos del equipo.
Durante los primeros 15 minutos de la etapa inicial, ambos equipos se prestaban la pelota y el juego se volvió más estratégico que ofensivo. Ninguno lograba ser punzante ni generar situaciones que inquietaran a los arqueros.
Con el correr de los minutos llegó la apertura del marcador. Rodrigo Salinas recuperó un balón en su propio campo y lanzó una pelota al vacío hacia el sector izquierdo para la corrida de Alejandro Lugones. El delantero avanzó con decisión hasta el borde del área y envió un centro al corazón del área chica, donde nuevamente apareció Salinas para cambiarle la dirección al balón y empujarlo al fondo de la red, desatando el festejo del público en el Estadio Gennacio Sálice.
Tras la ventaja, Villa San Carlos se afirmó en el campo de juego e intentó manejar la pelota, aunque le costó encontrar claridad en los últimos metros. Con el correr de los minutos, Deportivo Merlo comenzó a cerrar los caminos en la mitad de la cancha y a cortar las asociaciones del conjunto local.
El partido se volvió entonces de ida y vuelta. El visitante tomó mayor protagonismo con la posesión del balón, mientras que el equipo berissense empezó a retroceder algunos metros en el campo. Los delanteros de Merlo probaron con remates desde afuera del área, aunque sin precisión en la definición, en un desarrollo que comenzaba a anticipar lo que sucedería en el complemento.
En el complemento, Deportivo Merlo, dirigido por Néstor Ferraresi, salió decidido a buscar la igualdad. Se adueñó de la pelota, comenzó a encontrar conexiones entre sus jugadores y se mostró más agresivo en ataque, presionando alto y ahogando cualquier intento de salida del conjunto dirigido por Pablo Miranda.
El visitante empezó a hacerse fuerte en la mitad de la cancha, utilizando cambios de frente hacia los laterales para abrir la defensa rival. Ante ese panorama, el local decidió mover el banco: ingresó Mauro Garraza en lugar de Kevin Pavia, reforzando la última línea y resignando presencia ofensiva. Con esta variante, San Carlos pasó a defender con cinco hombres en el fondo, buscando contener los ataques y los remates desde afuera del área.
Sin embargo, la fórmula no dio resultado, ya que el dominio visitante se mantuvo e incluso se profundizó cuando el entrenador movió su banco: ingresaron Sandoval, Cuenca y Paez, quienes le dieron aire fresco al ataque.
La igualdad llegó a los 35 minutos. Tras una recuperación y transición ofensiva en la mitad de la cancha, Mauro Garraza no logró desviar una pelota y el balón le quedó servido a Cuenca, que quedó mano a mano con Pablo Bangardino y definió ante la salida del arquero para decretar el 1 a 1.
A partir de ese momento, los últimos minutos fueron un verdadero asedio para el conjunto local. Deportivo Merlo se volcó completamente al ataque con una lluvia de centros y remates desde media distancia, mientras que Bangardino comenzó a agigantarse bajo los tres palos para sostener el empate hasta el final.
En los minutos finales, Deportivo Merlo terminó mejor parado en el campo de juego y empujó a Villa San Carlos contra su propio arco. Sin embargo, el conjunto dirigido por Pablo Miranda encontró en Pablo Bangardino a su figura de la tarde. El arquero se hizo fuerte bajo los tres palos y con intervenciones decisivas evitó que la visita se quedara con los tres puntos.
Así, en un cierre cargado de tensión en el Estadio Gennacio Sálice, el Cele terminó rescatando un empate que, por cómo se dio el tramo final del encuentro, terminó teniendo sabor a alivio para los de Berisso