Primera Nacional - TRISTÁN SUÁREZ

Daniel Bazán Vera: "El fútbol lo he vivido como un trabajo"

Tristán Suárez, Lechero, Primera Nacional

El indio Daniel Bazan Vera estuvo en los estudios de Mundo Ascenso Stream repasando sus inicios que fueron duros, cuando dejó la actividad y que después fue entrenador. También habló sobre los jugadores que a su vez fueron rivales que lo sorprendieron en su carrera en el ascenso.

"Ahora estoy muy bien y pasando buenos momentos"

Cuando lo dejan libre en Almirante Brown y se tuvo que ir a Germinal de Rawson: "El Chulo Rivoira me deja libre en Almirante Brown y cuando me toca irme al sur, yo iba a dejar de jugar al fútbol. Tenía 19 años. Me había dejado libre Almirante Brown y se me había terminado la carrera por el amor que siento por el club. Un día estaba acostado y mi mamá entra, no había ido a trabajar porque mi hermana más chica tenía un acto en el colegio y ella quería ir, mi mamá entra con una pava con una manija que era un alambre con una manguera y ella me dice 'que vas a hacer' y le digo 'Yo voy a trabajar. Ya está lo tengo decidido'. Y ella me dice: 'entonces tenían razón. Los que te dejaron en el club libre. Si no vas a jugar más'. A los tres días me llaman de Germinal, el DT Luis Bastia y le dije solamente la comida y la casa. Me acuerdo que fuí en micro hasta Chubut y mi mamá me compró una campera una campera de jeans con corderito adentro. Me fui allá a Rawson y el DT me dijo 'aca jugamos contra Olimpo y contra Cipolletti que son equipos fuertes y si metes un buen torneo uno de esos dos equipos te van a llevar'. Y fue así yo metí un buen torneo y al año siguiente fui a Olimpo. Fue el año que se renovó el Nacional B. Olimpo le había ganado el repechaje a Villa Mitre para representar a la ciudad y ahí pude jugar Nacional B"

El apoyo familiar: "Yo tuve en mi carrera dos apoyos fundamentales que han sido mí mamá con su forma y mi hermano Oscar con el apoyo y el aguante. Cuándo estuve en el sur, a los veinte días me quería venir porque no aguantaba más porque yo soy muy familiero y mí hermano me dijo: 'quedate que yo voy'. Él tenía su familia y se fue y se quedó a vivir dos meses conmigo. Cuando se inauguró la cancha de Germinal, se jugaba un amistoso contra Ferro que jugaban Dure, el colorado Sava. Y yo le digo al técnico 'yo quiero jugar los sábados' y me dice 'la cancha no tiene pasto'. Entonces empecé a jugar el torneo local hasta que arrancó el campeonato. La gente me trataron muy bien. Germinal es un club que me ha dado muchisimo. Me ha enseñado a compartir y a convivir ya que vivíamos seis o siete en una casa. Yo tenía tres o cuatro días de vacaciones y después mi hermano me decía 'vamos a entrenar'. Este año haces 20 goles y luego tenes que hacer 25 y al otro año tenes que hacer 30 y así me llevó a los 38 de Tristán Suárez"

Extrañas la carrera de futbolista?

"No. Siento que le dí todo. A mí lo que más me pesaba era lo que iba a decir mí hermano porque yo jugaba para él y para mí mamá. Yo cuándo tomo la decisión de irme, tenía contrato en Tristán Suárez por un año más, me voy para hacer la pretemporada y en esos días antes de viajar yo no sentía esa motivación de llegar temprano, tomar mate y compartir el entrenamiento ya me costaba y antes de viajar, llegué a mí casa y le dije a mí hermano que quería hablar con él y le dije que ya no iba más. Tenía la necesidad de decirlo que sus palabras eran muy importantes".

Sus inicios como DT: "Estuve tres años sin hacer nada hasta que un día Alejandro (Granados) y me dijo 'vení a dirigir' y seguí en el ambiente del fútbol y ahí arranque. Fue todo muy rápido".

Sus partidos en el potrero: "Yo los partidos oficiales, los jugaba como los jugaba en el barrio. Yo cuando estaba en Bahía Blanca que jugábamos los viernes y se había hecho un torneo por mucha plata con equipos de cada barrio en la cancha que es ahora de la UAI Urquiza y había entrado el equipo de Villa Palito y le ganamos a Atlético Tucumán 2 a 0 y yo hice el segundo y nos vinimos y al otro día fuimos a jugar y le ganamos la final al Boca de Bunge y el lunes a la tarde me tenía que presentar a entrar en Olimpo. Agarró mi hermano el auto a las 3 de la mañana para ir a Bahía Blanca".

La falta del "potrero": "No hay más porque los pibes cambiaron. Yo cuando jugaba, jugábamos en Giardino, jugábamos en la 'oculta', íbamos a Villegas, a Puerta de Hierro, a San Petersburgo, a Santos Vega. Hoy no podés entrar. Los pibes ya no juegan en el potrero porque se perdió la juventud esa. Yo tenía 15 años y ya jugaba los campeonatos de barrio con los grandes por plata. Era ganar el campeonato para tener unos pesos para comer a la noche y al otro día. Los jugadores que hoy han marcado el potrero el kun Agüero, Tévez".

Los 9: "En el ascenso estaba Akerman, el lobo Montenegro, el Topo Gómez, estaba el yagui Forestello y el pirata Czornomaz, el flaco Quiroga o sea había en cada equipo o un central como Barros de Italiano y vos decís por dónde le entró a este o el fruta (Mario) Marcelo que me marcó cuando estaba en Ferro. El que más me sorprendía es Barros porque saltaba a cabecear y te pegaba en los gemelos"

Y luego agrega sobre los 9: "Para mí el mejor cabezeador que ví fue el colorado Sava que cabecea mejor que (Martín) Palermo"

Los mejores asistidores que tuvo: "Uno el polaco Ojeda y el otro Diego Katip en Temperley que hizo 14 goles y yo hice 29. El loco Román Díaz es uno de los extraordinarios que yo ví como compañero"

El momento de dejar el fútbol: "El fútbol lo he vivido como un trabajo y yo sabía que en algún momento se iba a terminar. No te preparas. El fútbol te hace conocer, te hace vivir, te hace estar con gente que realmente no te lo imaginas. Yo los últimos dos años como el último año en Tristán Suárez yo era tan raro que yo concentraba con Nazareno. Lo llevaba a mí sobrino que tenía 12 años lo llevaba a concentrar conmigo porque yo no quería dormir con otro porque si ponía la música fuerte o si ponía la música despacio o si podía dormir con la luz prendida, entonces ya empezó por ahi. No estoy disfrutando tanto esto. Eso fue la señal un poco de que estaba llegando el final y cuando lo tuve que dejar, lo dejé. Jugué hasta los 40. Lo dejé porque ya los tobillos y las rodillas me hinchaban demasiado".

El mercado para el jugador para llegar a primera en tu época no era tan fácil: "El camino lo abrió el glorioso Garrafa (Sánchez) que le ha demostrado a los técnicos y a los dirigentes de primera que los jugadores del ascenso en primera pueden jugar tranquilamente. Hoy metes diez goles en la B y te vas a primera".

Los mejores números 10 que vio en el ascenso: "Garrafa Sánchez, el chino Zárate, Gomito Gómez, el Bocha Cameroni y Giampietri".

Clubes relacionados...
Tristán Suárez