Quilmes se entrenó este jueves a puertas cerradas en el anexo, donde hizo trabajos técnicos por líneas, por lo que sigue sin haber pistas del equipo para visitar el próximo domingo a Güemes de Santiago del Estero. En la cancha inferior del anexo, los delanteros atacaban a tres parejas de centrales, que se iban turnando, con Mateo Rodríguez en el arco. En la cancha superior, los volantes y laterales se dividieron en dos equipos de ocho y realizaron ejercicios de tenencia de pelota en espacios reducidos. Joaquín Canadell hizo trabajos específicos de arqueros.
De manera diferenciada, con tareas físicas en el anexo, se entrenaron Gonzalo Marinelli y Esteban Glellel, ambos desgarrados.
Ver más:
Quilmes
Cervecero
Primera Nacional